¡Alabad a Dios en su santuario!

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SALMOS 150:1-6 (BDLA)

“¡Aleluya!
Alabad a Dios en su santuario; alabadle en su majestuoso firmamento.
Alabadle por sus hechos poderosos; alabadle según la excelencia de su grandeza.
Alabadle con sonido de trompeta; alabadle con arpa y lira.
Alabadle con pandero y danza; alabadle con instrumentos de cuerda y flauta.
Alabadle con címbalos sonoros; alabadle con címbalos resonantes.
Todo lo que respira alabe al SEÑOR.
¡Aleluya!”

De verdad es impresionante como los últimos seis Salmos de este Libro están completamente llenos de alabanzas a Dios y en ninguno de ellos encontramos ni una sola palabra de queja ni de petición a Dios.

Imaginemos lo que hacen en el cielo los santos glorificados, imaginemos qué hacen aquellos seres queridos que hemos conocido en la tierra y que nos han precedido en ir allá.  Sin duda están alabando y adorando a nuestro precioso Dios, por lo que es menester que nosotros hagamos aquí en la tierra lo que ellos hacen con regocijo en el cielo.

Hoy es el día del Señor.

¡Alabemos a Dios en su santuario!

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