Simplemente, hacemos un lado a Dios. (segunda parte)

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Salmos 115:1-4 (NTV)
“No a nosotros, oh SEÑOR, no a nosotros sino a tu nombre le corresponde toda la gloria, por tu amor inagotable y tu fidelidad.
¿Por qué dejar que las naciones digan: «Dónde está el Dios de Israel»?
Nuestro Dios está en los cielos y hace lo que le place. Los ídolos de ellos no son más que objetos de plata y oro; manos humanas les dieron forma.”

Ya explicábamos el día de ayer, que no podemos desviar o distraer nuestro corazón hacia los hombres, objetos, deseos o caprichos, porque todo ello es considerado idolatría, y también explicábamos que lo más grave de ello es que no nos damos cuenta que estamos en tal idolatría.

Cuantas veces nos hemos desviado IDOLATRANDO a otra persona o cosa. Veamos estos comunes ejemplos de lo que “DECIMOS” o “HACEMOS” con respecto a nuestros hijos, amigos, colegas, casa, auto, trabajo, enfermedades, pobreza, dinero e iglesia, por mencionar algunas:

¿Qué decimos de cada uno de estos aspectos?:

• HIJOS: “No quiero que les de ni el aire.” “Yo permito que hagan lo que quieran para que no se alejen de mi.” “Antes que todo está su integridad como personas, su tranquilidad, seguridad, comodidad, etc., por encima de quien sea o lo que sea, porque nunca van a pasar lo que yo pase.”

• AMIGOS: “Yo me adhiero a todo lo que ellos hagan u opinen, porque si no me rechazan.” “Yo solo creo en lo que mi amigo me dice porque lo estimo, lo quiero y sé que es recíproco.” “Yo me siento mejor en el equipo de zutanito o perenganito; si no estoy con ellos prefiero no tomar la clase.” “Si mi amigo(a) no va al paseo/viaje yo tampoco voy”. “Prefiero estar con mis amigos que con mi familia.”

• COLEGAS: «Es brillante y muy inteligente», «El mejor de su clase».

• CASA: Tanto añoramos tener una casa, que ahora que la tenemos no queremos descuidarla: “Debe estar siempre limpia.” “No podemos permitir que mis hijos corran o jueguen dentro de ella.” “Entre más grande sea, mejor”.

• AUTO: “Si pudiera, lo llevaría cargando para que no se gaste.” “Mejor no lo uso para que no se ensucie; mejor camino, es más sano.”

• TRABAJO: “No tengo tiempo para otra cosa que no sea mi trabajo.” «¿Si yo no lo hago, quién?» “Si quiero que salgan bien las cosas, necesito hacerlo yo.” (ojo, sin caer en negligencia)

• ENFERMEDADES: Les damos más importancia a las enfermedades que la que realmente tienen.

• POBREZA: Desafortunadamente en ocasiones pensamos que Dios quiere que pasemos por etapas de carencia y necesidad porque quiere tratar con nosotros, o porque ÉL quiere mantenernos así para no olvidarnos de ÉL. Claro que no, Dios quiere lo mejor y más grande para sus hijos.

• DINERO: La avaricia o el amor al dinero indudablemente es un ídolo muy peligroso. Una cosa es diligentemente buscar el sustento día con día en las fuerzas de Dios, pero otra cosa es buscar obtenerlo cueste lo que cueste. Igualmente sucede cuando nos afanamos codiciando lo que no tenemos o cuando miserablemente no usamos el dinero ni para con nuestra familia.

• IGLESIA: “No importa la familia, lo importante es estar presentes cueste lo cueste en la congregación”. “Antes que mi familia esta mi ministerio” (Ojo, ministerio o iglesia no es igual a Dios). En ocasiones preferimos que sea el pastor principal de la iglesia el que ore por mi, nadie más. “O solo cuando predica el Pastor que me gusta como lo hace, entonces voy a la iglesia o pongo atención o tomo notas; él es el único con unción”.

• VICIOS. ¿Qué no podemos decir de los vicios? Le damos al cigarro y al alcohol un lugar indispensable en nuestra persona, porque nos hace sentir completos, porque nos hacen evadir nuestra realidad, porque nos hacen sentir mejor que Dios.

• y qué podemos decir de los ÍDOLOS DE ACTUALIDAD. Los Smartphones, el WhatsApp, el Messenger, el Facebook, etc.

¿Cuántos de los actos, manías o pensamientos antes nombrados les suenan conocidos?

Continuará…

Dios les bendiga grandemente.

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